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viernes, 6 de enero de 2017

Zapatos nuevos


Resultado de imagen de givenchy boots
Estupendos botines de Givenchy
Estaba dando una vuelta en solitario por mi ciudad cuando mi marido me envia un mensaje diciendo que me ha llegado un paquete... ¿Cual de los tres que estoy esperando? Esto es lo que me pregunto por mis adentros. Me guardo bien de comentarle nada, ya que hace unas semanas que me quejo de mis magros ingresos...

Ankle boots
Cuando llego a casa, el paquete me está esperando en el recibidor . De fondo, escucho los gritos de los jugadores de playstation y sigo con lo mío. Me alejo del ruido con un par de tijeras en la mano. El papel de entrega me dice que se trata de mi última adquisición secreta: unos "ankle boots" de piel negra con muchas tachuelas muy presentes en las redes sociales... Obviamente no se trata de los auténticos de Givenchy, que valen una pasta indigna, sino de unos que se inspiran en su diseño tan acorde con mis gustos y mi estilo de siempre.

Os dejo una foto de los originales que se pueden adquirir en Amazon por 1.046 € y una foto de los míos que he comprado por Ebay... a otro precio.
No me han costado baratas porque son de piel, pero es cierto que necesitan algun pequeño retoque casero. Por ejemplo, una suela de goma para no resbalar yo a la primera... Por lo demás, creo que dan bastante el pego.



 Alessandra
Gracias


miércoles, 4 de enero de 2017

De vuelta

Volvemos a empezar...

En estos largos meses de silencio han pasado muchas cosas en mi vida.
La más significativa quizás haya sido el cambio de trabajo. No es que haya cambiado de profesión. Después de tantos años, hubiera sido como cambiar de identidad. Pero sí he cambiado de centro. Vamos que estoy en otro sitio, haciendo lo mismo.

He de decir que el nuevo ambiente, supongo que por ser nuevo, me parece mejor. Como mínimo, me parece bastante normal, si este adjetivo tiene algún sentido hoy.
De mientras he seguido comprando. Las aficiones no hay que abandonarlas. Sin embargo, tengo que admitir que he comprado menos porque mis finanzas estan un poco... débiles, en fase de convalecencia.
Mi marido no estaría del todo de acuerdo conmigo porque, para él, cualquier cosa que no esté en la lista de la compra del súper es un capricho. Ya sé cómo piensa, però lo quiero igual.

A ver, hablando de novedades interesantes en el ámbito de la belleza, durante mi letargo, han aparecido productos y tendencias... Pero, ahora que estoy de vuelta, me apetece hablar de mi obsesión principal: el paso del tiempo y sus estragos.

El 2017 empieza con la lista de buenos propósitos de todos los eneros y lunes del mundo. Este año quiero dar paso a mi motivación con un plan renove muy articulado que abarque todos mis frentes.
Quiero dedicar los próximos posts a los complementos alimenticios que estoy tomando y a la rutina de ejercicios que estoy siguiendo. Además, dentro de pocos días, empezaré a utilizar un chisme nuevo para el mantenimiento de una piel joven y jugosa.

Vislumbro un horizonte nuevo: el del mágico mundo del antiaging. Y quiero compartir mis últimos descubrimientos con todas las mujeres que, como yo, creen que la belleza- en todos sus aspectos- puede dar sentido a nuestras vidas.



Alessandra
Gracias





martes, 24 de febrero de 2015

La costanza premia!!!

Mi madre, como todas las madres, tiene un repertorio de frases hechas que utiliza hábilmente según la ocasión. Una de sus preferidas es “La costanza premia!”. La escribo en italiano, porque es la lengua en que mi madre me habla y traducirla desvirtuaría, para mí, la fuerza de su mensaje. Todo el mundo sabe que ser constantes no es fácil. 

Constancia y disciplina son imprescindibles, cuando nos planteamos algún reto importante. Pero, al mismo tiempo, conllevan cierto grado de implicación personal y de sacrificio, que no siempre estamos dispuestos a aceptar.

Tengo una amiga que no veo muy a menudo, porque nos separan muchos quilómetros y nuestros ritmos de vida no nos permiten visitarnos con la frecuencia que nos gustaría. A pesar de esto, cada vez que nos vemos, es como si nunca hubiese pasado el tiempo. Nos conocemos desde los catorce años – ahora no quiero hacer sumas – y hemos vivido juntas muchas experiencias en nuestra adolescencia y juventud.
Mi amiga, que, a pesar de mucho latín, acabó siendo educadora social, ha ido elaborando un proyecto muy suyo, que durante mucho tiempo no ha podido desarrollar a causa de circunstancias adversas. Sin embargo, ella no ha dejado de trabajar en su idea, no ha dejado de mejorarla, de perfeccionarla, al mismo tiempo que hacía otras cosas para poder seguir adelante. 

Ha diseñado y realizado una maleta didáctica, pensada para niños pequeños, que trabaja la higiene dental y ayuda a superar el miedo al dentista. La maleta en sí y el que contiene son fruto de su creatividad, de su amor para las cosas senzillas, de su tiempo y de su tenacidad.

Ahora, por fin, ha tenido su reconocimiento. La semana pasada, la entrevistaron en Telemadrid, preguntándole sobre lo que hacía con su espléndida maleta didáctica. Ella estaba guapa y serena, sonriente y positiva. Con los ojos muy abiertos y la sonrisa franca. Mirándola y escuchándola, volvieron a mi mente recuerdos e imágenes de nuestras vidas pasadas. Me sentí muy orgullosa de ser su amiga, como si su éxito fuera una señal para mí. “Un segno del destino”, como solíamos decir nosotras, siempre que nos pasaba algo inesperado, que no sabíamos cómo intepretar.

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lunes, 16 de febrero de 2015

Grandes preguntas



En Catalunya hay una frase hecha que dice “Qui dia passa, any empeny”. Parafraseado, el refrán popular nos enseña que quien es capaz de aguantar un poco el peso de los días, ve cómo rápido se le pasa el año. Un invito a resistir al trabajo diario, por aburrido que sea; un invito a sobrellevar la carga como mejor se pueda.

Esta filosofía está a la base de la aceptación de cualquier estatus quo. Es la filosofía del “vamos tirando”, reflejo de una disposición a la conformidad. Una conformidad necesaria, ya que el tiempo nadie puede pararlo. Sin embargo, aunque me hayan explicado muchas veces las ventajas del conformismo, a mí nunca me han acabado de convencer.

Es evidente que tengo un problema de aceptación de la realidad. Me siento moralmente dividida entre el estoicismo de quien sabe resistir y la flaqueza de quien espera que los momentos duros simplemente pasen al ritmo de las agujas del reloj.

En otro post, escribí que esto del no querer crecer, me viene de herencia, y que con la genética no hay nada que hacer. Para muestra, un botón, como dice mi amiga Ana Isabel, mujer lista donde las haya. 

Tenía un tío, hermano de mi padre, a quien le gustaban mucho las mujeres. Durante toda su vida, siempre que pudo, alardeó de novias y amigas con derecho a roce. Era un hombre menudo, con una sonrisa cautivadora y una mirada pícara. Y bien, nunca hablaba de la edad, para él el paso del tiempo simplemente no existía. Habiendo olvidado esta dimensión, su existencia transcurría plácida, en el recuerdo de una infancia lejana, absorto en una juventud eterna. Así vivió muchos años y se fue de mayor.

Puede ser que este sea el truco: simplemente olvidar que existe el tiempo externo y dejarnos llevar. El hecho de no tener veinte años no puede impedirnos de aprender, de avanzar, de mejorar, de ser parte de este mundo que se mueve vertiginosamente… Hoy ya no somos nuestras madres. Podemos seguir aspirando a hacer algo que no sea lo de cada día. Podemos dejar de lado aquella resignación de alma obrera que acepta, sin más, un destino que otros escriben para ellas.

Ya sé que llegará un momento en el que tendremos que parar, como paró mi tío, pero por lo menos, cuando eso pase, que podamos mirarnos al espejo y decirnos, bien convencidos, que hemos vivido lo más intensamente que hemos podido. Sin miedo a envejecer.

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jueves, 12 de febrero de 2015

Invierno

Ya sé que en nuestras latitudes nunca hace frío de verdad, en comparación con las rígidas temperaturas que alcanzan, en estos meses, los países del centro y del norte de Europa. Sin embargo, nadie negará que, en las últimas semanas, el invierno haya hecho un triunfal acto de presencia en toda España, hasta en Barcelona, donde el tiempo acostumbra a ser clemente.

No me estoy quejando del frío. Bien al contrario. Porque, a pesar de los inconvenientes que conlleva, confieso que el invierno es mi estación favorita junto con el otoño. Esto no quiere decir que sea yo una mujer crepuscular (bueno, solo un poco), es que la sensación de recogimiento que fomenta el paisaje otoñal me gusta. Me gusta porque asocio estos momentos del año a la reflexión y a los estudios. Hay unos versos de Fray Luís de León que expresan perfectamente esta sensación. Se trata de la Oda a Juan de Grial que mi compañero de literatura castellana comentó en clase hace unos días y he decir que me emocionó:

Recoge ya en el seno
el campo su hermosura, el cielo aoja
con luz triste el ameno
verdor, y hoja a hoja
las cimas de los árboles despoja.
Ya Febo inclina el paso
al resplandor egeo; ya del día
las horas corta escaso;
ya Éolo al mediodía,
soplando espesas nubes nos envía;
ya el ave vengadora
del Íbico navega los nublados
y con voz ronca llora,
y, el yugo al cuello atados,
los bueyes van rompiendo los sembrados.
El tiempo nos convida
a los estudios nobles, y la fama,
Grial, a la subida
del sacro monte llama,
do no podrá subir la postrer llama;
[…]

En la tardes de invierno, cuando aún vivía en casa de mis padres y podía dedicar todas las horas del mundo a mis estudios, mi madre preparaba el té hacia las cinco de la tarde, como si estuviéramos en Oxford. Yo aprovechaba el momento para hacer una pausa y distraerme un poco. Desde entonces el té, caliente y aromatizado, es la bebida perfecta para las tardes en las que el Sol se pone pronto.

Hace unos días entré en la tienda que la casa CAPSOUL ha abierto en la calle Muntaner, a tocar de la Avenida Diagonal de Barcelona. Venden tés, cafés e infusiones de todo tipo y para todos los gustos. Incluso tienen cápsulas compatibles con las máquinas Nespresso para aquellos a los que les cuesta esperar. Yo he comprado dos tés, uno negro earl grey, aromatizado con blue flower, y otro de roibos con almendra caramelizada. Son tés en hoja que hay que preparar con infusor, esperando los minutos de rigor. El sabor es intenso, por lo tanto sobran azúcar o dulcificantes. El precio de cada confección es de 6 euros. Los tubos de cápsulas que se ven en las fotos son un regalo de mi cuñada. Estas cápsulas son muy cómodas, pero es necesario limpiar bien la máquina Nespresso antes de utilizarlas porque, si no, queda un poco de retrogusto de café no muy agradable.


Un último consejo para estos días de frío: ¡hidratad labios y manos! En las farmacias promocionan los packs crema de manos más bálsamo de labios de Caudalie o de Korres.
Yo os recomiendo los productos para manos y labios de la marca americana EOS que, finalmente, se pueden adquirir en España. Los he encontrado casualmente en la tienda Urban Outfitter  del Triangle, en la Plaza de Catalunya.
Se trata de productos con más del 90% de ingredientes naturales. Se pueden comprar por 8-9 euros cada uno. Felices días de invierno.

domingo, 11 de enero de 2015

2015

En la clase de inglés del sábado por la mañana, la profesora – una chica encantadora proveniente de la lejana Escocia – nos ha propuesto hacer una lista de New Year’s Resolutions. Se trata de una lista de buenos propósitos para el año que acaba de empezar. Otra Wish List… pienso yo. Pero, no exactamente. En este caso, la lista se centra en las aspiraciones de cada uno de nosotros como personas y no en las compras. Poniendo orden entre mis planteamientos, he preparado la siguiente hoja de ruta para el primer semestre del 2015. Una hoja de ruta sujeta a ratificación y mejora según se vea.
En primer lugar, aparte de conseguir perder peso, que es lo que desea todo el mundo en el mes de enero, me gustaría, en general, ser más feliz. Ya sé que suena infantil y un poco “bobo” por mi parte y a mis 35 años cumplidos, pero, para mí, la felicidad es alcanzar -y mantener- cierto equilibrio emocional, a pesar de los retos y las dificultades que me propone la vida.
A partir de esto, creo que los demás propósitos tienen fácil resolución. En este año 2015, quisiera ser más organizada. Dicen que la organización es la clave del éxito y yo, durante mucho tiempo, me he dejado llevar por las circunstancias sin probar a controlarlas. Ha llegado el momento de dejar atrás la pereza que a veces me acompaña, sobre todo los fines de semana. El año pasado ya hice unos pasos en esta dirección y he de confesar que me he sentido, en general, bastante satisfecha por lo que he conseguido.
Quiero aprovechar mis horas libres para ir al gimnasio y para mejorar este blog. El gimnasio, como ya saben mis pocos lectores, es un punto firme de mis propósitos de siempre. En los primeros meses del curso 2014-2015, he conseguido ir, pero no con la frecuencia que considero necesaria para obtener una verdadera mejora de mi estado físico. Entre el trabajo que se me acumula y la llegada de la época de las vacaciones navideñas, he perdido la costumbre dando prioridad a otros asuntos. ¡Y se acabó! Ya tengo mi mochila preparada.
Por lo que respeta al blog, me gustaría dedicarle unos momentos fijos a lo largo de cada semana. Para mí ha sido un gran avance empezar a escribir y un gran reto empezar a manejarme en el mundo de internet, más allá de las búsquedas de Google, los videos de You Tube o los correos electrónicos. Es muy entretenido, pero al mismo tiempo agradable, enterarse sobre recursos de diseño y fotografía, cosas que antes ni tan siquiera llamaban mi atención.
Otro propósito que ya he empezado a llevar a cabo es incrementar mi nivel de inglés, tal y como se intuye de la introducción de esta entrada. Siempre me ha motivado mucho el aprendizaje de idiomas extranjeros – bien, de idiomas en general, hasta de lenguas muertas – y estudié inglés en el cole y luego en la universidad. Sin embargo, como pasa a menudo, si la lengua aprendida no se emplea en la vida cuotidiana, muy fácilmente el cerebro deja de considerarla útil y la arrincona sin piedad. Tengo un objetivo muy claro: sacarme el Advanced.
Quiero ser un poco más ahorradora. En mi búsqueda del equilibrio, he de tener muy presente la necesidad de controlar mis impulsos gastadores. No me hacen falta todos los productos de Make Up que compro. He de centrarme solo en lo que es bueno y útil, como los productos de Skin Care y para el cuidado del cabello. Ya tengo suficientes bases, coloretes y paletas… Por cierto, mi próxima entrada la dedicaré a unas new entries que satisfacen mis veleidades de coleccionista.
Para acabar, he de confesar que tengo otro sueño por realizar… Me gustaría tener la oportunidad de encontrar un nuevo trabajo… Hace tiempo que me siento estancada en el que tengo y creo que necesito aires de cambio. Los cambios son imprescindibles en la vida de las personas. Es cierto que a veces son malos, pero también pueden ser buenos. Y hay que pensar que lo serán, porque, si no, no hay manera de avanzar un poco.
Siempre nos repetimos que solo hay una vida, que hay que vivirla lo mejor que se pueda, incluso cuando las circunstancias nos lo ponen difícil. Sin embargo, a veces no hacemos nada y nos quedamos acurrucados en nuestra zona de comodidad, incluso cuando esa zona hace tiempo que ha dejado de ser cómoda. No quiero rendirme, no lo quiero en absoluto. Haré mis deberes para mejorar, para levantarme del rincón, para buscar algo que despierte mis intereses y despeje mis capacidades.
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